Menorquín 36 Open: el classic dayboat definitivo para disfrutar el Mediterráneo en cubierta

Menorquín 36 Open de Sasga Yachts visto desde popa, con plataforma de baño, solárium y cubierta abierta sobre aguas mediterráneas.

Hay barcos que se compran para navegar y barcos que se compran para vivirlos. El Menorquín 36 Open de Sasga Yachts pertenece claramente al segundo grupo. Es la primera vez que el astillero de Menorca traslada su construcción y su identidad de siempre a una embarcación de cubierta abierta, pensada de proa a popa para el ocio, el baño y las horas muertas frente a una cala.

No es una versión recortada de un Menorquín clásico. Es un barco nuevo, con un planteamiento distinto: menos formal, más social, y con la vida a bordo sucediendo casi por completo al aire libre.

Un Menorquín pensado para vivirse fuera

Sasga lleva décadas construyendo Menorquines de líneas clásicas, casco de tradición balear y acabados artesanales. El Menorquin 36 Open mantiene ese ADN, el «nas» característico de la proa, el cuidado en cada detalle pero lo aplica a un concepto abierto, informal y espontáneo.

El astillero lo resume así: es la forma más abierta de vivir un Menorquín. Y se nota en el planteamiento general: en vez de una cabina protagonista, aquí manda la cubierta. El hardtop da sombra al puesto de gobierno y a la zona social, los solárium se convierten en dinette y viceversa, y la cocina exterior está pensada para pasar el día entero fuera, no solo la hora de comer.

Jordi Ferrer, director comercial y de marketing de Sasga Yachts, lo planteaba como una ampliación de gama hacia otra manera de navegar, con la vida a bordo en cubierta y la misma construcción que caracteriza al resto de la gama Menorquín.

Vista aérea del Menorquín 36 Open de Sasga Yachts navegando sobre el Mediterráneo, con su cubierta abierta y las zonas de descanso visibles.

A quién está destinado el Menorquín 36 Open

Este barco tiene un comprador bastante reconocible. Es alguien que ya conoce Baleares, Ibiza o la Costa Brava, que navega en familia o con amigos, y que busca un día en el mar sin la rigidez de un yate más formal.

No necesita presumir de metros ni  de lujo ostentoso. Le importa más poder fondear cómodamente en una cala, comer a bordo con ocho personas sentadas, bañarse las veces que le apetezca y, si el plan se alarga, quedarse a dormir sin renunciar a nada esencial.

Es el tipo de propietario al que le gustan los dayboats modernos la estética abierta, los solárium generosos, las plataformas de baño amplias pero que no quiere renunciar a la calidad de construcción y al carácter tradicional de un Menorquín de verdad. El Menorquin 36 Open está pensado exactamente para ese punto medio: estética actual, alma clásica.

También encaja con quien busca un segundo barco, más manejable que una embarcación de crucero, ideal para salidas cortas pero con la opción de alargar la escapada un par de días si el tiempo acompaña.

Menorquín 36 Open de Sasga Yachts navegando por el Mediterráneo, visto desde el aire con dos pasajeros en la zona de proa.

Una cubierta que cambia con el día

Lo más interesante del Menorquin 36 Open es cómo se transforma el mismo espacio según el momento de la jornada. La cubierta se organiza en tres zonas conectadas entre sí, cada una con un propósito claro.

En popa, la amplia plataforma de baño y protegida por un pasamanos de acero inoxidable, con la escalera integrada para entrar y salir del agua sin complicaciones. Justo detrás, dos colchonetas de casi dos metros forman un solárium doble, separado por un pasillo central que deja libre el paso hacia el resto de la cubierta. Los reposacabezas se giran y pasan a hacer de respaldo, así que el mismo espacio sirve para tumbarse al sol o para sentarse a comer.

En el centro está el corazón social del barco. La dinette monta dos mesas abatibles que, unidas, sientan hasta ocho personas, algo poco habitual en una eslora de 36 pies. Al lado, la cocina exterior integra fregadero, cocina vitrocerámica de gas, dos frigoríficos y espacio de almacenamiento suficiente para no tener que bajar a la cabina en todo el día. El puesto de gobierno permite navegar sentado o de pie, con dos posiciones de asiento y una pantalla ultrapanorámica que reúne toda la instrumentación en un único punto.

En proa aparece una segunda zona de descanso, más recogida y tranquila, perfecta para leer o desconectar cuando el barco está fondeado o amarrado, lejos del trajín del pantalán.

De la tarde de baño a la noche a bordo

Aunque el Menorquin 36 Open está pensado sobre todo para el exterior, su interior no es un añadido menor. Una puerta corredera da acceso a la cabina principal, con un sofá de 130 centímetros y camas fijas. El barco suma además un segundo espacio de descanso con cama doble y un baño independiente, algo que amplía bastante las posibilidades de alojamiento para tratarse de un dayboat.

Esto abre un uso que muchos compradores valoran especialmente: la posibilidad de prolongar la escapada. Se puede salir a pasar el día y, si apetece, quedarse a dormir en una cala sin necesidad de volver a puerto. Las maderas, las tapicerías y la construcción del casco mantienen el nivel habitual del astillero, así que el concepto es más informal, pero no la calidad.

 

Vista lateral del Menorquín 36 Open de Sasga Yachts fondeado, con plataforma de baño, soláriums de popa y zona social bajo el hardtop.

Ficha técnica: lo que hay debajo del diseño

Antes de decidirse por un barco, cualquier comprador quiere números claros. Estos son los datos principales del Menorquín 36 Open:

• Eslora total CE: 11,23 m
• Eslora casco CE: 9,07 m
• Manga máxima: 3,80 m
• Calado: 1,10 m
• Desplazamiento en rosca: 6.500 kg
• Desplazamiento a plena carga: 8.650 kg
• Combustible: 650 litros
• Agua dulce: 350 litros
• Velocidad de crucero: hasta 23 nudos
• Velocidad máxima: 28 nudos
• Motorización: 2×270 hp o 2×320 hp

Con dos motorizaciones disponibles, el propietario puede ajustar el barco a su forma de navegar: más contenida con la opción de 270 hp, o más deportiva con la de 320 hp. Los depósitos de 650 litros de combustible dan margen de sobra para jornadas largas sin depender de repostar cada dos días.

Por qué llega ahora este nuevo dayboat

El mercado náutico mediterráneo lleva unos años empujando hacia embarcaciones más abiertas, con cubiertas polivalentes y menos protagonismo del interior cerrado. Los dayboats se han convertido en una de las categorías que más crece, sobre todo en zonas como Baleares, donde el uso real del barco es salir por la mañana, fondear en una cala y volver al atardecer.

Sasga Yachts responde a esa tendencia sin renunciar a lo que le ha dado nombre durante años: la construcción tradicional menorquina. El resultado es un barco que puede convencer tanto a quien busca su primer dayboat como a quien ya tiene un Menorquín clásico y quiere algo más abierto para el día a día en el mar.

La primera unidad del Menorquin 36 Open se presentará en el Palma International Boat Show de 2027, aunque el catálogo completo ya está disponible para quien quiera revisar cada detalle del modelo antes de decidirse.

Familia disfrutando de la cubierta del Menorquín 36 Open de Sasga Yachts mientras navega por el Mediterráneo.

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